La estructura del tótem ayuda a proteger los componentes del lector, garantizando que el sistema permanezca funcional y seguro. La rápida apertura de las barreras automáticas, en conjunto con la precisión de la identificación facial, permite una transición vehicular eficiente, optimizando el tráfico interno y reduciendo el tiempo de exposición del vehículo del residente en la vía pública.